Algunos criterios para evaluar y seleccionar literatura infantil y juvenil
October 24th, 2007 by Gustavo
El investigador cubano Sergio Andricaín, en un encuentro con maestros en el marco del IX Seminario de Literatura Infantil, organizado por el Municipio de Medellín, invitó a los asistentes a compartir la poesía en tas aulas, sin esperar más recompensas que la de “provocar” la sensibilidad de los alumnos: “…Es poco para quien espere, como conclusión inmediata de la lectura de un poema, un resultado que se pueda medir; la adquisición de un conocimiento, la formación de un determinado valor, la modificación de una actitud.
Es mucho para quien sabe que el contacto frecuente y natural con la lírica, humaniza los sentidos del niño, enriquece sus posibilidades expresivas, propicia un goce fundamentado en la apreciación de lo estético, invita a pensar. Cosas estas, todas, que no se visualizan de un día para otro, sino que se van sedimentando en el niño; cosas, evidentemente, poco prácticas, pero fundamentadas para apoyar su maduración intelectual y afectiva, el crecimiento de eso que llamamos espíritu.”(5)
El siguiente poema, es un ejemplo de una composición de imprecisa belleza que toca la sensibilidad del lector.
Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que la mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama).
Rafael Alberti(6)
• Traducciones y adaptaciones. Lo ideal en una traducción es que se ciña al texto original y conserve la calidad literaria y el estilo del autor. Para esto es importante adquirir libros de editoriales responsables frente a esta labor.
Se deben preferir las obras que se traduzcan directamente del original, desconfiando de aquellas que son traducciones de traducciones o de las que son tan literales que se pierde la musicalidad y la sintaxis del idioma al que se traducen.
Las adaptaciones, por otra parte, son versiones libres que hace el escritor basándose en un texto original. Se deben escoger aquellas realizadas con criterios literarios y evitar las realizadas únicamente con criterios comerciales, o las que no presentan los datos sobre el autor, ni el nombre de la persona que hace la adaptación.
Los clásicos de la literatura infantil, como Charles Perrault, Hans Christian Andersen y los hermanos Grimm, son frecuentemente adaptados, llegando a extremos tales de recorte, manipulación e irrespeto con la versión original, que pierden el sentido.
Estas adaptaciones se presentan generalmente en ediciones baratas y por eso mismo peligrosas, pues los padres de familia y los maestros, creyendo estar haciendo un bien al adquirirlas, lo que hacen es privar al niño de la oportunidad de deleitarse con el texto original o con una adaptación de calidad. Este es el caso, entre muchos de “El Patito Feo” del escritor danés Hans Christian Andersen, del que se presenta a continuación una muestra de adaptación deformante:
Es un aporte de Ediciones del Sur.
Tags: Artículos, Artículos para Docentes, Artículos para Padres, Libro Infantil, Libros de familia, Libros Infantiles, Libros Juveniles, NoticiasRelated posts
Uncategorized. You can leave a response, or trackback from your own site.

