Cómo desarrollar la capacidad de comprensión por medio de la lectura
May 14th, 2010 by Gustavo
Por: Fernando Carratalá Teruel – Doctor en Filología Hispánica.
Fuente: Primaria.Profes.Net
Un conjunto de planteamientos metodológicos para la didáctica de la lectura en los primeros niveles educativos.
Poesías para empezar a leer
Cuando un niño ingresa en la Educación Primaria tropieza con grandes “disfunciones” a la hora de interpretar el código escrito y, por ello, se ve necesariamente impelido a afrontar el texto escrito no tanto como una fuente de placer personal, cuanto como una dificultad que hay que salvar.
Surge, así, la necesidad de crear en torno a la lectura un mundo lúdico lo suficientemente atractivo, capaz de suscitar en el niño aquella curiosidad que le lleve a adentrarse en todo aquello que trasciende los meros signos escritos.
Porque no hay que olvidar que el niño “llega” a la poesía por la vía del ritmo del lenguaje, ya sea cantando o entonando enfáticamente; y que incluso es capaz de crear unos versos que producen un sonsonete agradable al oído, sin preocuparse del contenido semántico de los mismos y de su inteligibilidad.
Y es que su propia limitación en el uso del lenguaje coadyuva activamente al logro de aciertos innegables en estas creaciones poéticas primerizas: así nacen en el mundo poético infantil imágenes deslumbrantes, algunas de corte casi surrealista… Cosa bien distinta es, sin embargo, que el niño se sienta atraído por esas otras imágenes creadas por adultos —que dicen escribir para niños—, y que se le ofrecen para desarrollar su capacidad de comprensión.
Por otra parte, además de ritmo y diversión, el niño busca en la poesía asuntos que sugieran “imaginaciones fantásticas” asentadas en una realidad contable, y que sugestionen por la “forma chocante” en que vienen expresadas; pero muchos de los versos puestos a su disposición no siempre le ofrecen al niño “algo que puede contar”.
Estamos convencidos de que un niño es incapaz de “aprehender”, por ejemplo, el contenido del siguiente poema de Dámaso Alonso —que pertenece a su obra Oscura noticia—, tan repetido en antologías de poesía infantil.
El niño y la cometa
El niño se sonreía
—mano inhábil, ojo atento—
y la cometa en el viento
(su corazón) se cernia.
Ave, cometa de un día
su corazón soñoliento.
Pues el corazón quería
huir —pero no podía,
pero no sabía— al viento.
En cambio, estos dos graciosos poemas de Gloria Fuertes —escritora cuya poesía tiene un amplio espacio que ocupar en los primeros niveles educativos— son muy aptos, por ejemplo, para alumnos del Primer Ciclo de Educación Primaria:
Doña Pito Piturra
Doña Pito Piturra
Tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
Muy elegantes.
Doña Pito Piturra
Tiene un sombrero,
Doña Pito Piturra
Con un plumero.
Doña Pito Piturra
Tiene un zapato,
Doña Pito Piturra
Le viene ancho.
Doña Pito Piturra
Tiene toquillas,
Doña Pito Piturra
Con tres polillas.
Doña Pito Piturra
Tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
Le están muy grandes.
Doña Pito Piturra
Tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
¡lo he dicho antes!
Valentín, tin, tin
(Poesía para leer entre dos)
—Era tan listo Valentín,
—tin, tin,
—que ya sabía hasta latín,
—tin, tin.
—Iba al colegio en su patín,
—tin, tin,
—iba a un colegio de postín,
—tin, tin.
—Valentín, Valentín,
—tin, tin,
—sólo lleva un calcetín,
—y un cuento suyo en el maletín,
—tin, tin.
—Era escritor el Valentín,
—tin, tin,
—y era poeta tan chiquitín,
—tin, tin.
—Y en su piscina tenía un delfín.
—Fin, fin.
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